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Este municipio,
el mayor de la isla, con 218 km2 de superficie y 2 km. de litoral, con
grandes acantilados, incluye el Parque Nacional del Teide.
De su Litoral
destaca la Playa del Bollullo en la zona baja denominada El Rincón,
y caracterizada por presentar cultivos tropicales.
Su
nucleo histórico data de los comienzos de la colonización
y crece a lo largo del s. XVI, al producirse un auge en los cultivos agrícolas,
que junto con su economía hacen que se emancipe jurisdiccionalmente
de La Laguna en 1648. Esta prosperidad se ve reflejada en la arquitectura
del casco histórico, conservando calles con construcciones que
datan de los siglos XVI y XVII, de gran valor, entre las que destaca la
Casa Fonseca (Casa de los Balcones), la de la Marquesa de Florida (1590),
la de Monteverde, de Medina, etc., y la Iglesia de la Concepción,
la de S. Juan del Farrobo, o el Hospital de la Santísima Trinidad,
resto del convento de S. Lorenzo, sin olvidar el valor artístico
de sus molinos y jardines, entre otros.
También
ha de ser visitada la"Hijuela del Botánico", donde conviven
especies vegetales de tres continentes.
Ascendiendo
hacia la cumbre, se llega a Aguamansa, donde se encuentra la piscifactoría,
y en sus alrededores, tomando una pista, el Castaño de las Siete
Pernadas, de más de 12 m. de circunsferencia, y posteriormente
a la Caldera, tras el qu e
comienza, a unos 2.000 m. de altura, el Parque Nacional del Teide (decretado
en 1954), de 135 km. de extensión, del que sobresale el Teide (3718
m.), que cuenta con un refugio y un teleférico. Caben destacar
las montañas de Guajara (2.715 m.), y Montaña Blanca, teniendo
como contraposición el Llano de Ucanca, sobre el que destaca el
Roque Cinchado, popularmente llamado Dedo de Dios.
Destacan
también sus fiestas, como es la romería de S. Isidro, y
el Corpus Christi, para el que se elaboran alfombras con tierras coloreadas
y pétalos de flores, y por supuesto, su artesanía, su arte
y su música, hallándose aquí el traje más
representativo de las Islas. 
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